miércoles, 29 de agosto de 2018

Me pidió una canción,
droga y amor,
yo le mostré el horror...

Puede que sea una persona malvada,
oscuro y retorcido,
o quizá un pobre enfermo...

Ella sabía bien,
como ron con mango,
canela en rama
su mirada.

Loca,
como todas...

Mas no libre de pecado
ataqué con rima sin pausa...

Olvidé
el ritmo
perdí el sentido.
El cielo ardía,
como el último trago de whisky,
el gorrión moría aplastado en la carretera...

Me puse la máscara de madera,
vi la naturaleza desnuda...

La boca llena de gangrena,
la paz de la guerra.

Ya no queda tiempo para respirar.
Dime, quién robó tus sueños,
te arrojó a la nada,
quién arrebató el alma
a tu frágil cuerpo.

Dime, si acaso no es el fuego
lo que quema tus manos como brasa de infierno.

Dime, quién sopla el viento
para que vuelen tan lejos,
todos tus deseos,
tus mejores recuerdos.

Dime, si esta noche
tallarás tu nombre
por todo el hielo
que dejó el invierno.