No hay mañana,
ni ayer,
quizá tampoco hoy.
No sé si estoy,
no sé si voy,
tampoco me importa.
Nada importa,
ni el yo...
No hay verdad
o mentira,
sólo palabras,
palabras condenadas
o incluso putrefactas.
Nunca me he preguntado por qué,
o cómo,
sólo qué...
Ahora sí que me pregunto por qué,
sólo porque soy yo,
pero no me preocupa,
nunca lo ha hecho,
aunque el frío duele,
sobre todo en los huesos,
pienso ser el más viejo.
ni ayer,
quizá tampoco hoy.
No sé si estoy,
no sé si voy,
tampoco me importa.
Nada importa,
ni el yo...
No hay verdad
o mentira,
sólo palabras,
palabras condenadas
o incluso putrefactas.
Nunca me he preguntado por qué,
o cómo,
sólo qué...
Ahora sí que me pregunto por qué,
sólo porque soy yo,
pero no me preocupa,
nunca lo ha hecho,
aunque el frío duele,
sobre todo en los huesos,
pienso ser el más viejo.