lunes, 21 de enero de 2019

No hay mañana,
ni ayer,
quizá tampoco hoy.

No sé si estoy,
no sé si voy,
tampoco me importa.

Nada importa,
ni el yo...

No hay verdad
o mentira,
sólo palabras,
palabras condenadas
o incluso putrefactas.

Nunca me he preguntado por qué,
o cómo,
sólo qué...

Ahora sí que me pregunto por qué,
sólo porque soy yo,
pero no me preocupa,
nunca lo ha hecho,
aunque el frío duele,
sobre todo en los huesos,
pienso ser el más viejo.

martes, 15 de enero de 2019

A veces soy como un hueso
en busca de un perro,
instintos primarios,
a diario.

Quizá la memoria es corta,
pero me acuerdo de ti,
supongo que la lié con la escoba,
o puede que todo lo que bebí...

No importa,
hace ya tiempo que la espiral nos dejó,
somos otro yo
y la cuerda está rota.

Pasaron los tiempos violentos,
aunque, la ira...

Bah, el amor...

Cantar,
aquello que mató al payaso,
que nos dejó junto a la alcantarilla,
perdidos como  una jeringuilla.

Quizá,
no lo sé.
El frío es espada, espada mirada.

Perdido en el bosque.

La serpiente muerta,
qué se desenrosque,
qué se abra la puerta.

El viento me lleva
como hoja seca,
no queda hierba
tierra desierta,
canta la sirena
canciones de arena.

Me da miedo la mentira,
galopa bastarda en tu lengua,
en tu boca, en tu ojo, en tu mano...

El cristal se rompe,
camino descalzo,
sangro...

El viento es frío,
yo voy desnudo,
y la lluvia
y las flores
y el gorrión
y la sombra,
me mira subida al escalón.

El árbol ya no habla,
el pájaro ya no canta,
silencio, qué paz perdido en ningún lugar.

Tu hoja en blanco,
arrancada por el tiempo,
tu nombre escrito
en la pared rota del silencio.

El beso de la muerte,
sabe a hierbabuena.

Arráncate los ojos,
córtate la melena...

Te verás desnudo,
caminando en la sombra.

Maldito viento,
murmullo de árbol,
el gorrión con su canto
tú con tu cuento.

Tú con tu sueño,
llegar a lo más alto,
firmas el pacto.

Ahora estás muerto.

Ya sé lo que vas a decir,
que esto no es morir,
pero tampoco es vivir.

Hoy la luna hablaba
de cómo el día se desnudaba,
no importa lo que decía,
sólo eran mentiras.
Ya es hora,
de que el cuervo deje la soga,
a volar pájaro negro
que en este lugar ya no te quiero...

Por más que me hago viejo
no aprendo.

Si el ahora es oscuro
más el futuro...

"No importa"
dijo aquella vieja loca.

Dejémoslo estar,
da igual,
las palabras se las lleva el viento
y eso es lo de menos.

¿Recuerdas la espiral?

¿El infinito?

Portales luminosos se abren paso en nuestra mente,
no lo olvides,
estoy loco...

Encerrado
camisa de fuerza
atrapado
inyección...

Huir es peor,
pero eso es lo de menos...

Me queda el recuerdo de sus senos,
su cara de nata
sucia de droga,
quizá no estaba loca,
pero sí enferma...

Una pena...