Vagar sin rumbo...
Como un velero en la mar,
eso es riesgo.
Hay quien gusta del peligro,
yo no,
yo prefiero sentir el frío de la lluvia en mi rostro,
eso me hace sentir vivo,
no la adrenalina golpeando mi cerebro,
eso son chiquilladas...
Los niños suelen tener amigos,
aunque sean imaginarios,
y el imaginario es la muerte,
ella siempre nos rodea con sus brazos,
nos desea,
a todos,
a todos menos a mí.
Me odia,
me castiga a este infierno que es la vida,
me despelleja el ser,
me arranca las entrañas este no estar...
¿Entonces?
Vomitar palabras
como una loca,
con esa verborrea que casi nadie entiende.
¿Cantar?
¿Bailar?
Quizá amar,
derretir la nieve como sol de primavera,
abrazar las flores,
despertar del frío,
una vez más.
Como un velero en la mar,
eso es riesgo.
Hay quien gusta del peligro,
yo no,
yo prefiero sentir el frío de la lluvia en mi rostro,
eso me hace sentir vivo,
no la adrenalina golpeando mi cerebro,
eso son chiquilladas...
Los niños suelen tener amigos,
aunque sean imaginarios,
y el imaginario es la muerte,
ella siempre nos rodea con sus brazos,
nos desea,
a todos,
a todos menos a mí.
Me odia,
me castiga a este infierno que es la vida,
me despelleja el ser,
me arranca las entrañas este no estar...
¿Entonces?
Vomitar palabras
como una loca,
con esa verborrea que casi nadie entiende.
¿Cantar?
¿Bailar?
Quizá amar,
derretir la nieve como sol de primavera,
abrazar las flores,
despertar del frío,
una vez más.