sábado, 30 de enero de 2021

A veces me asusto a mí mismo,
veo el mal reflejado en un espejismo
y esa oscuridad detrás de mis ojos...

¿Quién se esconde tras ellos?

Miro a través del espejo
y no sé lo que veo.

¿Qué es esa voz?

¿La oigo solo yo?

Manejo los hilos de tu mente, transformo la realidad.

Yo soy tu dueño,
no podrás doblar los barrotes de esta prisión.

No intentes escapar no hay solución,
controlo tu pensamiento.

Brillan cuchillos en la noche rasgando la Luna...

Y mis manos manchadas
y mis ropas ensangrentadas...

Tengo un mal presentimiento.

Voy fuera de la ley
tras el número seis.

Aúllan las sirenas,
están demasiado cerca.

Tengo que huir,
huir...

Hoy dos han de morir retumba el tamtam del gran chamán.

Jamás me atraparán.

Quieres más, lo sé, buscas joderme
devorando mi mente.

Encadenado
a ti me hallo...

Tejiste nuestro destino
desde que éramos niños,
pero te voy a ganar,
esto es el final...

...

¡BANG!

Hombre abandonado.

¿Qué llevas en la mano?

Una bolsa de basura,
es toda tu fortuna.

Esta tarde una mujer
te hace compañía,
compartes correrías
con un rostro de papel.

El gusano, negro,
devora mi cerebro,
el asfalto, negro,
derrite mis huesos,
la lagartija, coja,
atrapa la mosca,
whisky, vodka,
solo o con soda,
la araña teje su tela,
la espiral está abierta,
la chica de enfrente me mira asustada,
la mira, le miro, no hay nadie,
estoy hablando solo, otra vez.

El verde hierve rojo,
las personas se vuelven gris,
las flores bailan swing
(puto viento).

La esquizofrenia se arrastra por la pared,
la esquizofrenia repta por el suelo,
soy solo humo,
ceniza alrededor del cenicero,
la cucaracha acaricia mi piel...

Quiero más whisky,
olvidar la vida,
olvidar la muerte,
pero solo hay peste,
ratas,
la náusea se dibuja en el rostro de los niños,
el trombón se burla fanfarrón,
el campo es verde
pero las patatas están podridas,
opio, morfina...

El pájaro se posa en la verja,
como si quisiera pasar por ella.

Me desnudo,
contemplo mi barriga,
hace calor,
hay poca bebida,
el ventilador no funciona,
los vecinos tienen bronca,
el niño llora,
hablan en la radio,
alguien ha muerto,
después ponen música
Charlie Parker,
el saxo de plástico
(jodida lluvia)
el piano se vuelve sádico,
una ametralladora mata moscas,
una estrella del rock bebe hasta morir,
abandonado a la soledad del propio vómito,
el humo ciega sus ojos,
la trompeta dobla la mirada.

¿De qué hablan las ramas de los árboles?

¿Por qué me miran las farolas de las ciudades?

A duras penas saco dos chispas de dos piedras,
el yonqui me mira con los sesos fuera
y el humo queda dentro.

Abandonar la mundana vida,
alejarme de la gente maldita,
de todo cuanto respira
y encerrarme, en la poesía.

domingo, 10 de enero de 2021

Sí, quizá el mejor,
pero mi soberbia
me llevó a esta dolencia
que es el amor,
aunque escape
no llegaré a ninguna parte,
y como el mar,
borraré mis huellas de la orilla
de esta isla,
quedando en soledad.