viernes, 19 de febrero de 2021

Sentenciados a muerte,
nadie escapará
de la gran espiral,
ni el débil ni el fuerte.

Siento el lamento
del niño hambriento,
lenta se calienta
la tierra yerma.

En el desierto,
Dios ha muerto.

Hongos de humo,
mujeres corriendo,
niños muriendo,
hongos de humo,
gritos de muerte,
otro cadáver inerte,
hongos de humo.

Es tu futuro.

Acaricié las llamas del infierno con mi mano
¿acaso era posible llegar todavía más abajo?

Lo intenté,
fallé,
insistí,
caí...

Llegué a un lugar del que nunca oí hablar,
comprendí el significado de la oscuridad,
muerto,
estaba muerto.

No sé si es pronto, o tarde,
pero la cafetería está llena,
el único hueco libre está al lado de una puta,
dudo, pero estoy helado,
tengo unas monedas para café,
me siento, ella me mira, el camarero me mira,
le hago una seña,
un café con leche bien calentito,
quizá lo único caliente que tome en mucho tiempo...

Detrás se monta una bronca,
alguien me rompe una silla en la espalda,
tengo demasiado frío y tomo mi café,
la puta me mira y se ríe,
un chico se acerca, pide disculpas,
se ha equivocado de persona,
no pasa nada, pero ten más cuidado.

Sigo con mi café,
me rompen otra silla en la espalda,
se me vierte encima el café,
me giro, miro al chico de antes,
me señala con el dedo a un joven asustado,
tiene que haber sido él,
le digo que me ha tirado el café,
se disculpa y me paga otro,
espero poder tomarlo en paz.

La puta me ofrece pasar la noche con ella,
le digo que sólo quiero tomar un café,
me dice que no importa si no tengo dinero,
le repito que sólo quiero tomar un café,
se ríe, me dice que no hace falta que durmamos juntos,
que es sólo la cama,
que fuera hace frío,
se lo agradezco,
pero no hace falta,
ya voy caliente por dentro
y por fuera.

lunes, 15 de febrero de 2021

Me despierto,
en silencio recito versos
para coger el sueño...

A veces me torturo, con amor,
de ese que provoca dolor,
al no poder apagar el ardor
es tal el horror...

Quemazón del infierno,
condenado eterno,
corazón enfermo.