miércoles, 18 de diciembre de 2019

Volví del lado salvaje,
no llegué a ninguna parte,
ahora mi pelo es más cano...

No sé de qué sirve pactar con el diablo,
al final todos somos perdedores,
todos cometemos errores.

Cuando te miro,
lloro la lejanía del mar,
tan terrible el olvido,
tan doloroso amar...

Aun así, te abrazo,
como si fueras un árbol,
de profunda raíces,
que no quiere venirse.

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