domingo, 31 de mayo de 2020

El payaso viaja en globo a través de la espiral.

Un forzudo trata de volar hasta alcanzar el sol.

Animales en jaulas.

La jungla está cerca,
en la madera hueca.

Cabalga Mary Jane en el bosque de mármol.

Peces sin color.

Puertas luminosas,
auras cegadoras.

El coyote aúlla,
las flores rezuman frescura.

Será la luna.

Tengo el arma a punto, necesito disparar.

Ya no queda whisky,
no puedo dormir.

Necesito disparar.
Ansío palabras, que no encuentro,
me siento desnudo,
me siento verdugo,
están todas, demasiado lejos.

Ora estoy vivo, ora estoy muerto,
perro vagabundo,
espíritu inmundo,
dime tu nombre, ya no me acuerdo.
Carboncillos desgastados
oscurecen mis manos,
dibujo el olvido,
el rostro desconocido.

¿Será el destino?

Lo vi anoche,
vomitando entre dos coches.

Brillo de metal
sonido letal,
ayuda, pide el cojo,
sobre el suelo rojo.

Encojo los hombros.

Una botella de ron,
bebimos hasta las dos.

Teclas de piano
recorren mis manos,
demasiado bebido,
reconocer el sonido.

Sonido de olvido.

Despertar de resaca,
rodeado de cucarachas.

Haremos un trato
dijo el pobre santo,
en su voz única,
encuentro la enjundia.

Surgió la música.

Bebimos los dos,
otra botella de ron.

lunes, 18 de mayo de 2020

No tuve miedo a perder,
es por eso que te amé,
aunque forme parte del ayer,
no creas que te olvidé...

Remé, soñé,
caminé, desperté.

La vida es dura
cuando pierdes la cordura,
caer como fruta madura
en esto que llaman locura,
he aquí mi fortuna,
ser hijo de la luna.