Sueño con vos
y nuestro amor,
el dolor
del fuego que os quema,
mis heridas de guerra...
No temas,
no tengo miedo,
soy eterno.
lunes, 31 de agosto de 2020
viernes, 21 de agosto de 2020
jueves, 20 de agosto de 2020
miércoles, 19 de agosto de 2020
martes, 18 de agosto de 2020
sábado, 15 de agosto de 2020
jueves, 6 de agosto de 2020
Ahí está,
con su blanca cabellera,
con su mirada negra
a punto de estallar,
recuerdo de era pasada,
de batalla lejana.
Entre el murmullo la anciana reza,
la cruz deja su sombra sobre mi pechera.
Todo está escrito,
tú has sido testigo.
Coges una lanza de la pila,
atraviesas a la bestia,
su sangre es veneno,
te corroe el cerebro,
ves la lengua de la serpiente,
empiezas a descender por su vientre
en un bucle infinito...
martes, 4 de agosto de 2020
Recito versos en silencio,
mientras duermo y no duermo,
poco a poco los olvido,
mientras, caigo en los brazos de Morfeo,
cuanto más caigo
más los olvido...
Te sueño...
Y despierto,
azucena y lavanda
respiro en la almohada,
y me evoca tu cabello,
tu rostro,
no sé si todavía sueño
o en tu mirada me arropo,
voy por ti,
amor, a vivir.
Cansado de la muerte
resucito nuevamente,
arraigo a la vida fuerte
en un abrazo perenne.
Hay amores que duelen,
ay, ahí, en el corazón,
mas no hay cosa que el poeta más anhele,
el amor.
domingo, 2 de agosto de 2020
Ella rompió las cadenas,
me invitó a lo alto del castillo,
me hipnotizó con sus palabras,
me emborrachó de poder,
desde la torre más alta
me arrojó al vacío,
me estrellé
contra la roca filosa,
duele,
creo que se me van a salir las tripas,
intento sujetarlas como puedo,
pero un perro rabioso sale de mis entrañas,
Ella lo llama,
lo acaricia,
es su criatura,
Ben Aslam me mira,
devora mi carne,
le miro,
me levanto,
le pregunto qué hace,
no estoy muerto,
sólo corren tiempos oscuros,
sólo llueven animales muertos del cielo,
sólo nadan animales muertos en el agua,
sólo se levantan los muertos en la tierra...
Lamía la humedad de un charco
como un perro atado a una verja,
me emborrachaba por la noche
para poder tocar la flauta,
quizá estamos condenados
a pudrirnos en el infierno,
pero aún no.
No soy nadie,
no he vivido nada,
sigo el rastro de hojas secas
que dejó el otoño,
sigo los pasos del lobo...
El cristal está sucio,
apenas veo tras de él,
intento mirar a lo lejos
pero solo hay polvo,
la palabra se hace vieja,
la lengua está muerta,
traté de mirar,
pero todo era borroso,
(demasiado orgulloso
negué ser ciego)
traté de mirar,
pero no vi nada.
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