Vámonos, para siempre,
donde nadie nos encuentre
y el tiempo no nos secuestre.
He perdido más que ganado
y no creo en los milagros,
tiendo a la soledad,
a la profunda oscuridad,
como un murciélago
mordisqueando el último pétalo,
atrapado en un me quiere
no me quiere.
No hay comentarios:
Publicar un comentario