sábado, 18 de enero de 2020

Más allá del humo y el viento,
vomitando palabras,
lejos de la sirena
con su canto de terror,
devoramos el cadáver del pájaro negro,
quebramos la silla y el pastor nos regañó.

Hubo un tiempo en que reímos y recibimos,
perdimos e incluso lloramos,
no, realmente no
alcanzamos la escarpada cima,
nuestro fuego derritió el hielo,
bebimos el trago del chamán,
danzamos con las moscas,
recuperamos el yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario