viernes, 31 de julio de 2020

Desprendo el hedor de la muerte,
en mis manos solo hay sangre,
tú y yo sabemos que esto no lleva a ninguna parte,
no puedo enseñarte el as en la manga.

Una vez me dijiste que viste a las hadas,
puede que en algún momento
cambie nuestra suerte.
El viento mece la hierba,
acaricia mi piel
como una lágrima que resbala antes de caer,
viene la lluvia,
el olor a tierra mojada...

Yo tengo preparada mi espada.
Todo parece igual
en la espiral,
rápido,
rápido,
más rápido,
no hay vuelta atrás,
nunca saldrás,
fuiste árbol,
seremos bosque
esta noche,
en lo más alto
seremos bosque,
fuiste árbol
en lo más alto,
esta noche
en lo más alto
fuiste árbol,
seremos bosque
esta noche
en lo más alto,
nunca saldrás,
no hay vuelta atrás,
más rápido,
rápido,
rápido,
en la espiral,
todo parece igual.
Giran
y giran
cuando nadie mira
sobre curvas imposibles,
cuerpos inmóviles
consumen la noche,
idolatran al dios humano
vomitan charcos,
hombres,
mujeres,
mujeres,
hombres,
seres
y seres
consumen la noche,
cuerpos inmóviles
sobre curvas imposibles,
cuando nadie mira
giran
y giran.
Que el ciego lea la palabra,
que el sordo la oiga clara,
que llegue lejos.

Toda verdad
se conocerá.

El cuerdo
se volverá loco,
el loco
tornará cuerdo,
la luz
en oscuridad,
en luz
la oscuridad.

Quedará la mentira
perdida.

Entrega al viento
tu pensamiento.

Siembra los sabores.

En el jardín
crece la raíz
de todos los colores.

Se balanceaba en el trampolín
hacia un salto sin fin,
pasaban las horas muertas
acariciando sus tetas...
La luna refleja su rostro,
sobre mi mesa,
es hermosa en su deformidad
mi novia cadáver.

Los gusanos devoran sus despojos,
aún le queda un ojo,
se retuerce la serpiente
sobre mi vientre.

¡Amor!

Nuestros hijos juegan a matarse
y a nadie parece importarle.
He encontrado un nuevo camino,
seré más fuerte,
más poderoso,
seguiré la senda de la sombra
para contemplar vuestra caída.

Es la hora del Apocalipsis,
ven a la oscuridad
o muere...
Esta es la noche
que muere el hombre,
ya viene el lobo
aullando como loco.

El suelo cede,
el mundo se retuerce,
se nubla la vista
memoria perdida...

Echa a correr,
la bestia va a nacer.

jueves, 23 de julio de 2020

Perros en rabia
con cadenas de ignorancia,
tren de corderos
a Bocalobo directo.
A veces estás con la mierda hasta el cuello,
el olor es desagradable,
pero sabes que no puedes ahogarte,
es importante saberlo.
Rema, rema remero
de orilla a orilla
durante toda la vida,
sobre las aguas de fuego.
Cuando veo las telarañas de la luz,
cuando veo la muerte hecha plástico,
el mundo se vuelve un borrón,
todo parece ser más  e l á s t i c o,
me voy por la ventana,
a la sequedad de la inexistencia.

Por allí resopla la ballena,
cazarla es cuestión de paciencia,
me ahogo en un poco de agua,
me estallan los tímpanos,
aún parezco seguir vivo
en un cante cíngaro.

¡Ay, ay, ay!
A veces es difícil vivir,
en un charco de muerte,
donde los cristales son negros
y el sueño es mármol,
donde no hay árbol en pie
y el metal es óxido.
No oigo ninguna,
pero las voces se acumulan.

Las pistolas revientan la noche,
el cristal se rompe.

El hombre cuervo cuelga del techo,
se balancea como un muerto.

Cubriéndose de ceniza,
Ben Aslam resucita.
¿Y tú?

¿Dónde estarás tú
cuando el renacer de la luz
ciegue a la sombra?

Absorto en la esponja,
ahogado en la gota.

Conglomerado de lamento.

Se alza el puño
clamando diluvio...

¿Qué quedará
cuando llegue el final?

"Palabras atrapadas",
nada más...

martes, 21 de julio de 2020

Más que vivir
tratas de sobrevivir,
mas hagas lo que hagas,
vayas donde vayas
no pierdas tu mirada
salvaje de gata.

Aquí, encerrado en la cueva,
a duermevela,
trato de insuflar amor en mis versos...

Aunque solitario y salvaje como el lobo,
puedo ser fiel como el perro,
pero nunca me pidas que me arrastre por el lodo,
puede que esté loco,
pero de tonto no tengo ni un pelo.

Conozco la oscuridad,
eso no me convierte en un ser oscuro,
Aveces me gusta la claridad,
la luz es un camino duro,
pero si algo has de tener por seguro,
es que no me cegaré por el resplandor del oro...

Ya, ya, seguramente es porque estoy loco,
pero ante la necedad prefiero la locura,
que la ignorancia tiene difícil cura.
Desperté olvidado olvido,
rajé mi cara,
subí mi montaña,
volví con el hilo.

Mira mis entrañas,
alcantarillas,
carroña podrida,
filo de navaja.

Tuve mi perdón,
tuve mi dolor,
ya se fue el sol,
ya nos escondemos los dos.
Las niñas pisotean las flores.

"Mira ahí hay más,
aplastémoslas, aplastemos todas las flores."

Pero yo sé dónde hay más,
el campo está nevado de margaritas,
la abeja con cuidado liba,
pronto miel en mis labios.

Ya no quedan recuerdos,
sólo fuego
quemando retratos añejos.
Te di lo mejor,
mi corazón.

Lo dejaste caer,
más de una vez,
sin querer...

Mas lo pisaste
y me mataste.

Juntaste los trozos,
miraste a mis ojos
pidiendo perdón...

Pero nunca más latió.
Hay escrito un nombre, con polvo de estrella, más allá del cielo,
amante eterno perdido en el firmamento,
volaré a tu lado, ente intangible, hasta el fin del tiempo.
Pañuelos de seda te hipnotizan.

Elefantes de colores
caminan al redoble...

Pájaro de metal
entra y sal,
como el cierzo en la rendija,
vuela libre...

Tu canto estremece
a hombres y mujeres,
zombis a tus órdenes.

¡Vamos cógeles!

Serán tus siervos,
irán hasta el infierno.

lunes, 20 de julio de 2020

Ocultas tu locura,
tienes miedo,
lo presiento.

Tienes suerte,
eres fuerte,
pero vas camino
de acabar contigo.

Escondida en las sombras
te aíslas con drogas.

viernes, 17 de julio de 2020

La muerte es solo un sueño,
siempre volveré a la vida
de mis restos de ceniza,
soy un pájaro de fuego.
Aquella noche
brillaban tus ojos,
bailaron las flores
para nosotros.
¿Acaso se atragantará
la roca con el mar?

La espuma salpica,
el ojo gris mira,
se para el tiempo,
verde muerto,
sin aliento,
sueño,
a veces duermo.

Vulcano aviva la llama,
el metal se ablanda,
siento su filo
incandescente,
aprietan los tornillos
en busca de palabras,
penetran el cerebro,
fuego...

Cuatro cogollos secos
sobre la tumba del gaitero.

Quizá alguien espera
ahí fuera,
donde la ola coge fuerza
y se estrella contra la fortaleza,
imbécil,
mente estéril,
carcajadas en su lápida,
alma cándida,
bufón de feria,
cayó ante la bestia,
ganó el mejor.

Ben Aslam
atrapado en el laberinto
sigue vivo.
Chica psicodélica,
donde el hombre se corrompe
de forma casi molesta,
encontré su antigua belleza,
escultura inimaginable,
mirada surrealista,
labios dionisiacos,
atravesaría sus curvas arenosas,
desierto de cactus.

Chica psicodélica,
quizá sus curvas bailaran
al son de mis palmas,
me emborracho,
beso sus manos,
que la realidad no quebrante el sueño,
acaso tanto es lo que deseo,
déjame besar la idea
mientras quede en mi cabeza.

Chica psicodélica,
solo quedamos tú y yo
en el sendero vacío,
perdidos en ninguna parte,
transfigurados en arte,
palabras,
marmórea tapa de mi sueño,
la realidad me abofetea,
despierto duermo,
sueño despierto,
la verdad me golpea.

Chica psicodélica,
enséñame las dos lunas,
camino solo
en sangrienta batalla,
guíame a venus,
el arma está a punto,
disparo,
muerte,
vida.

jueves, 16 de julio de 2020

La hierba, seca, apacigua mi corazón
y callo, callo profundo,
veo otro mundo
donde no hay desprecio a la sinrazón.
Esferas de cristal contra la muralla,
manos ensangrentadas arrancan su cara.

Parece el sueño verdad,
incapaz de despertar,
vuelvo a la realidad.
Arrojada a la hoguera,
de rama seca,
el viento roba la idea.

Arropada en la rabia,
de persona sabia,
se ahoga la ignorancia.

El borracho se columpia,
actividad lúdica,
mientras escribe música.
En la más oscura agonía
transcurre el triste día,
sin alcohol...

Ni una gota,
tortura de mi alma rota.

El ojo izquierdo me llora,
el silencio me agota,
caigo en la anhedonia...

Sicalíptica monotonía
noche y día.
Coronado en espinos,
escurre la sangre por mi frente.

Rey borracho, amante de un sueño,
devorado por la plebe.

Ya no percibo los signos de Marte,
la carne muere.

Mis manos cubiertas de barro deforman tu cuerpo
en lo más profundo de mi mente...

¿Acaso las drogas transformarán mi agonía?

Quiero dormir...

Soñar que recorro el camino,
donde todas las puertas son verdes,
llamo a una y a otra,
toc-toc,
y ninguna se abre,
toc-toc,
cantando, bailando,
acabo perdido,
rodeado de estalagmitas
goteado de estalactitas,
y el gallo canta para mostrarme la salida,
donde todas las puertas son verdes.
Un pájaro de alas rotas
te cobija con su sombra,
pero tu cuerpo se seca,
la caída, es tan lenta...

Acerca tu oído,
escucha el sonido,
lo que un día fue canto
ahora solo parece llanto.
Me miró, con sus ojos de plástico,
con esa sonrisa de muñeca desfigurada...

La serpiente nos atrapa a todos,
el reflejo del anillo nos besa.

No podemos evitarlo,
que deje de alumbrar el faro,
que se estrelle el barco.

La voz de una prostituta,
el sonido del reloj nos asusta,
la sombra de una luna...

Necesitamos más práctica,
el viejo nos mira con sonrisa sádica,
somos apátridas.

La mirada de un psicópata,
sabes la verdad, afróntala,
somos apóstatas.

Voy y vengo como el humo al viento,
puede que estés en lo cierto,
vas y vienes en un mundo abierto.

miércoles, 15 de julio de 2020

¡Qué lástima!

Desgarró realidad
la tela mágica,
acabó el cuento ya.

¡Qué lástima!

No volver a volar,
qué lástima...

No soñar,
ser incapaz.
Ardió la flor,
perdió su olor,
negó el color,
ahogada en alcohol
muere sin dolor,
esta noche, la flor.

martes, 14 de julio de 2020

He visto tu piel marcada con el fuego de la locura,
como si de un animal salvaje te tratases,
indomable,
mira mi carne rota, bebe mi sangre, juntos aullaremos a la luna.
Mientras miráis ensimismados
su rostro angelical
la niña sapo devora vuestros ojos,
otros seres deformes nos rodean lentamente,
intentando inyectar sus larvas en nuestro cuerpo,
yo corro,
salto por la ventana al vacío,
al caer choco con el carro de un niño...

Es solo un muñeco,
pero mi pierna está rota.

El miedo puede al dolor,
corro con media pierna al aire,
llego al mar,
donde una lombriz gigante abre sus fauces,
un extraño ser me engancha la pierna con su larga cola,
trata de clavarme su pincho en el cerebro,
lo esquivo una vez,
otra,
consigo soltarme,
la lombriz gigante devora al ser
y casi a mí,
corro hacia ninguna parte,
porque ningún lugar es seguro.
Ella siempre vuelve...

Con la luna podrida,
con el maullido del gato negro...

Su compañía es soledad,
su palabra es silencio...

Ella siempre vuelve.
El tiempo es tenebroso,
la cafeína quema la garganta,
el humo ciega la mente,
tú crees que soy demente,
mas cuando brilla la plata
te miro a los ojos.

Tú de rodillas pides perdón,
como si tuvieses razón,
como si conocieses el dolor,
como si la serpiente tuviera color.

He visto el ojo del lobo lleno de sangre,
el niño lloraba porque no tenía madre,
ella clamaba por un padre,
todos querían matarme.
Húmeda soledad,
gotas frías caen
en tu rostro sin cesar.

Lluvia de paz
para tu cuerpo,
agua de azahar.

Sueñas felicidad,
encerrada en la cueva,
chispa fugaz.

Chocolate y sal,
una aventura
en tu paladar.

domingo, 12 de julio de 2020

He cambiado los días de mirar la pared
por los días de mirar la ventana,
todo sigue igual,
silencio,
un susurro,
¿puedes oírme?

La sombra,
la maldita sombra sigue ahí,
¿soy yo?

La palabra muda,
el trueno en la tormenta.

A veces me asusto,
amo demasiado la locura,
por eso fumo.

Las farolas amarillean,
esta noche no hay luna,
la calle está fea.

Necesito más humo...

Ser sin ser,
estar sin estar,
ya sabes, un pasillo blanco,
lleno de puertas verdes,
abro una, veo a la serpiente.

sábado, 11 de julio de 2020

El pájaro canta sobre la rama del árbol,
recuerdo cuando estuve al otro lado,
el hilo se rompió,
el laberinto me atrapó,
restos de cadáveres,
erupciones en los cráteres,
fuego, lava,
las putas arañas,
hormigas,
o algo que parecen hormigas...

La güija está dormida,
yo, en un punto sin retorno,
solo humo en los ojos.
La sombra es oscura,
en la esquina del techo aúlla,
como el humo se esfuma,
mi alma ya es suya.

El hielo azota mi cuerpo,
busco un agujero,
está demasiado oscuro,
encuentro mi tumba...

Despierto,
mi cuerpo tiembla sudoroso,
creo recordar que he olvidado,
me veo en la escalera de caracol,
abajo,
arriba,
derecha, izquierda...

El corazón late más lento...

El ojo mira hacia dentro...

Abro la puerta,
encuentro mis sesos junto a una bala,
bebo mi propia sangre...

Despierto,
cabalgo la serpiente,
yo soy A'lyakar.
La lengua del mentiroso en mi banco,
atrapado en el agujero negro,
sin salida,
una ventana a lo lejos se abre,
parece como si pudiera respirar el aire,
el sol abrasa mi piel.

Algún día volveré a ponerme en pie
y os arrepentiréis...
Las mentiras del viejo,
cómo nos engatusaban,
cerveza y vómito,
sexo sucio...

Y la música,
la primavera de Beethoven,
Rubinstein,
y yo sordo,
malditas sonatas,
claro de luna,
se ciegan las farolas,
humo y más humo.

miércoles, 8 de julio de 2020

No quiero nada
salvo la caricia de tus flores en mi piel,
si yo soy sol, me voy y llega tu momento...

Tú, luna de rostro perlado,
yo muñeco de viejos trapos,
sin ojos ni brazos...

Esperando un cosido
que me permita verte, abrazarte,
mientras, te sonrío.

lunes, 6 de julio de 2020

A veces me quedo mirando al sol,
como el árbol,
los pájaros se posan en mi sombrero,
lo picotean, lo llenan de agujeros,
el humo pasa por ellos,
se forman nubes de lluvia,
el arcoíris se dibuja ante mis ojos,
como un antifaz,
la piel me quema,
me crecen ramas que me protegen,
verde, flores blancas y moradas,
el viento susurra a mi oído cuentos de tierras lejanas,
A'lyakar
Ben Aslan.

domingo, 5 de julio de 2020

Intenta el vuelo alcanzar
una mariposa con el ala rota,
pobre, fue la más hermosa
y ya no puede ni volar.
Canta, hermosa sirena,
al arrecife me llevas.

Canta, que si logro verte,
más dulce será la muerte.
Otra mañana gris
para tus ojos tristes
que el llanto piden.

Pobre ser infeliz,
salta al vacío,
como si buscaras,
cual gota de rocío
que en la hoja resbala,
un nuevo destino,
y riega mi flor...
Otro día,
sale el Sol,
otro día,
los pájaros cantan,
otro día,
las flores sonríen,
otro día...
Me voy en el tren,
ya son las tres.

Dejo un jardín
tormenta de color...

¿Lo regarás tú?

Ya son las dos.

Vamos a soñar un planeta azul.

Espigas de trigo,
grandes prados verdes,
un sol amarillo.

Los frutos crecen
pintando árboles rojos.

El ojo de la montaña
sin cesar emana
agua para todos.

Pobre de mí
sin tu sonrisa...
Quedé dormido
con tu voz como abrigo,
no sé si cuando calles
he de despertarme,
no importará,
aunque para mí diosa,
eres persona
y necesitas descansar.

Soñé que eras árbol,
como yo,
nuestras ramas estirábamos,
no buscando el Sol
sino mutuamente tratando de alcanzarnos.

sábado, 4 de julio de 2020

Desperté, giré la cabeza,
no estabas.

Me levanté, abrí la nevera,
no había nada.

Caminé, entre las sombras,
sin miedo a la oscuridad,
mi idea no era otra
que encontrarte al final...

Lejos de aquí,
en un mundo sin luz,
eres tú
quien me hace sonreír.

viernes, 3 de julio de 2020

Estuve esperando
con la mirada en un charco,
acabé desolado
pero al fin has llegado.

Anhelo tu sonrisa,
quizá nunca mía,
no importa nena,
solo rompe mis cadenas.

miércoles, 1 de julio de 2020

Añoro esos olores añejos...

El espejo,
partido en mil trozos,
se clava en mis ojos.

Es como si llorase
lágrimas de cristal y sangre,
mas no duele,
quizá ni se siente,
forma parte del yo
como el amor...

Ahora sí,
animal salvaje
de honor baladí,
lejos de este lugar parte,
no mires atrás,
no vuelvas jamás,
que ninguno sea tu nombre,
ni mujer ni hombre
llevarán tu carga.

Que tus dientes
hagan sangre en mi mente
mientras mis brazos te rodean
y que este el final sea.
El whisky aviva mi hambre de tu sexo.

Fracasó el propio fracaso en su intento de hacernos fracasar,
aun así,
estamos condenados.

No importa si su voz es bella...

Yo no soy Romeo
ni ella es Julieta,
somos como todos los demás.

Da igual.

Lo único que me ha molestado siempre es la mentira.

Los locos no suelen mentir,
como mucho omiten la verdad,
pero tú y yo ya sabemos todo eso
por lo que no me andaré con rodeos,
te quiero,
como todos los demás.
Ellos son como un virus
que devora el espíritu,
tanto odio
es ilógico.

Baila, colgada de la rama,
tan sola,
nuestra amiga la soga,
pende en la madrugada,
espera...

Al hombre entre rejas,
esta noche sopla la armónica,
una de las lentas
con peculiar tónica.

Tan triste...

Suena como un canario sin alpiste,
como un árbol sin agua.

El hombre, de barba filosófica,
sin mácula,
trata de contar su historia,
pero no le importa ni a su sombra...

Es la hora.
Ya no oigo,
las palabras se las lleva el viento,
odio.

Ya pasó nuestro tiempo,
todo está muerto,
no hay ningún puerto.

Solo la mar.
En el medio del claro,
no llueve a este lado
pero sí en el banco,
donde está otro yo,
escandalizado del frío humano;
da miedo la usura del manco,
ya lo dijo Lorca, los putrefactos,
siempre gana el ladrón.

Ya no queda whisky ni rock,
he olvidado la canción,
he perdido el calor,
pobre bastardo
afinado en un rincón,
atropellado por un camión,
creía ser el campeón
solo otro atrapado.

El viejo escribía poemas tristes,
qué sabio era,
la vida es una mierda
la pintes como la pintes.

Cantar la canción quise,
no pude,
tal vez no supe,
quizá ella me olvide.
Ya no bebo,
al menos, no como antes,
cuando la locura era verbo,
palabra susurrante.

Ah, la carne,
a veces olvido la carne.

Sueño despierto que sueño,
por eso no duermo.