Me miró, con sus ojos de plástico,
con esa sonrisa de muñeca desfigurada...
La serpiente nos atrapa a todos,
el reflejo del anillo nos besa.
No podemos evitarlo,
que deje de alumbrar el faro,
que se estrelle el barco.
La voz de una prostituta,
el sonido del reloj nos asusta,
la sombra de una luna...
Necesitamos más práctica,
el viejo nos mira con sonrisa sádica,
somos apátridas.
La mirada de un psicópata,
sabes la verdad, afróntala,
somos apóstatas.
Voy y vengo como el humo al viento,
puede que estés en lo cierto,
vas y vienes en un mundo abierto.
con esa sonrisa de muñeca desfigurada...
La serpiente nos atrapa a todos,
el reflejo del anillo nos besa.
No podemos evitarlo,
que deje de alumbrar el faro,
que se estrelle el barco.
La voz de una prostituta,
el sonido del reloj nos asusta,
la sombra de una luna...
Necesitamos más práctica,
el viejo nos mira con sonrisa sádica,
somos apátridas.
La mirada de un psicópata,
sabes la verdad, afróntala,
somos apóstatas.
Voy y vengo como el humo al viento,
puede que estés en lo cierto,
vas y vienes en un mundo abierto.
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