Ellos son como un virus
que devora el espíritu,
tanto odio
es ilógico.
Baila, colgada de la rama,
tan sola,
nuestra amiga la soga,
pende en la madrugada,
espera...
Al hombre entre rejas,
esta noche sopla la armónica,
una de las lentas
con peculiar tónica.
Tan triste...
Suena como un canario sin alpiste,
como un árbol sin agua.
El hombre, de barba filosófica,
sin mácula,
trata de contar su historia,
pero no le importa ni a su sombra...
Es la hora.
que devora el espíritu,
tanto odio
es ilógico.
Baila, colgada de la rama,
tan sola,
nuestra amiga la soga,
pende en la madrugada,
espera...
Al hombre entre rejas,
esta noche sopla la armónica,
una de las lentas
con peculiar tónica.
Tan triste...
Suena como un canario sin alpiste,
como un árbol sin agua.
El hombre, de barba filosófica,
sin mácula,
trata de contar su historia,
pero no le importa ni a su sombra...
Es la hora.
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