Mientras miráis ensimismados
su rostro angelical
la niña sapo devora vuestros ojos,
otros seres deformes nos rodean lentamente,
intentando inyectar sus larvas en nuestro cuerpo,
yo corro,
salto por la ventana al vacío,
al caer choco con el carro de un niño...
Es solo un muñeco,
pero mi pierna está rota.
El miedo puede al dolor,
corro con media pierna al aire,
llego al mar,
donde una lombriz gigante abre sus fauces,
un extraño ser me engancha la pierna con su larga cola,
trata de clavarme su pincho en el cerebro,
lo esquivo una vez,
otra,
consigo soltarme,
la lombriz gigante devora al ser
y casi a mí,
corro hacia ninguna parte,
porque ningún lugar es seguro.
su rostro angelical
la niña sapo devora vuestros ojos,
otros seres deformes nos rodean lentamente,
intentando inyectar sus larvas en nuestro cuerpo,
yo corro,
salto por la ventana al vacío,
al caer choco con el carro de un niño...
Es solo un muñeco,
pero mi pierna está rota.
El miedo puede al dolor,
corro con media pierna al aire,
llego al mar,
donde una lombriz gigante abre sus fauces,
un extraño ser me engancha la pierna con su larga cola,
trata de clavarme su pincho en el cerebro,
lo esquivo una vez,
otra,
consigo soltarme,
la lombriz gigante devora al ser
y casi a mí,
corro hacia ninguna parte,
porque ningún lugar es seguro.
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