martes, 13 de agosto de 2019

Cuando las horas se
                    despegan
la esquizofrenia me desvela,
intento alcanzar el sueño
y no puedo.

Yo soy el fuego que quema la carne,
yo soy el pájaro muerto en el vertedero,
el viejo borracho roba mis plumas
para escribir con ellas sus versos.

La araña está borracha,
del revés teje su tela,
el reloj cae en ella
y las horas se
                  despegan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario