Sus ojos eran canicas rotas brillando a la luz de una vela vieja,
sólo somos notas sueltas buscando armonizar un compás,
entretanto la pared ennegrece con la sombra de la perversión
y mi pensamiento se vuelve espuma roja en una erupción volcánica.
Ojalá deje el pájaro de volar sobre las ramas secas,
crujen y parten en un inimaginable dolor,
soy el árbol hueco que el tiempo con sus despojos llena,
soy viruta desgraciada en un oxidado sacapuntas.
sólo somos notas sueltas buscando armonizar un compás,
entretanto la pared ennegrece con la sombra de la perversión
y mi pensamiento se vuelve espuma roja en una erupción volcánica.
Ojalá deje el pájaro de volar sobre las ramas secas,
crujen y parten en un inimaginable dolor,
soy el árbol hueco que el tiempo con sus despojos llena,
soy viruta desgraciada en un oxidado sacapuntas.
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