La serpiente se ha ido,
me he quedado ciego,
me he quedado mudo.
Él es dios sangre reencarnado,
cabalga a lomos de la muerte,
capta frecuencias anómalas,
las multiplica en vuestro cerebro,
mareándoos,
haciendo que vomitéis,
y os arrodilláis,
y rezáis dando las gracias,
porque sois corderos a sacrificar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario