Viste,
cómo las mariposas perdieron el vuelo,
tú y yo fuimos uno,
alguna vez en el tiempo.
Yo recuerdo las heridas,
tú dices que es mentira,
aquella cálida oquedad,
la montaña de la verdad.
Dijiste tres veces en la sombra mi nombre
y me convertí en aquel a quien conoces.
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