Algunas veces me pregunto
por la soledad, por el silencio,
navego en mi pecio,
como si no hubiera mundo
ni puerto que alcanzar,
siempre a la deriva,
atrapado en la inmensidad
oceánica de tu sonrisa.
por la soledad, por el silencio,
navego en mi pecio,
como si no hubiera mundo
ni puerto que alcanzar,
siempre a la deriva,
atrapado en la inmensidad
oceánica de tu sonrisa.
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