El estatismo es al tiempo
lo que las hojas al viento.
Dos prostitutas gobiernan el reino,
Muerte y Locura.
Mi banco, en medio.
Caminé,
desnudo e indefenso,
directo hacia el púlpito
y recé:
- Si soy el primero
espero no ser el último. -
"Hace mucho que no improviso,
estoy como dormido."
¿Qué quiso decir con eso?
Sé quién soy,
de dónde vengo,
a dónde voy,
no sueño romántico
en el telar mágico...
¿Estoy dormido?
Qué va, improviso.
lo que las hojas al viento.
Dos prostitutas gobiernan el reino,
Muerte y Locura.
Mi banco, en medio.
Caminé,
desnudo e indefenso,
directo hacia el púlpito
y recé:
- Si soy el primero
espero no ser el último. -
"Hace mucho que no improviso,
estoy como dormido."
¿Qué quiso decir con eso?
Sé quién soy,
de dónde vengo,
a dónde voy,
no sueño romántico
en el telar mágico...
¿Estoy dormido?
Qué va, improviso.
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