sábado, 5 de octubre de 2019

Ego sum dominus,
inhospita pugione,
ego legionibus,
exstinxisset ignes.

Mis articulaciones crujieron artríticas,
como una música mística,
como una palabra ilegítima,
ay, amiga íntima,
si no fuera por el verde,
qué sería de nosotros,
retornaríamos a una cordura de locos.

Audi magistrum,
iudicem deprecabor
veniat ad me
stella-figuratus.

Mejor olvidamos el pasado,
¿brindamos?

Por la nieve que cubrió el jardín,
porque ya murió el latín,
aunque el vino escuece en las heridas,
beberé contigo amiga...

Me se vista la nubla,
la trábaseme lengua,
hoy por adiós
viejo recuerdo.

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