Las flores lloraban en lo alto del árbol,
las acaricié con mi mano,
sonrieron,
algunas rieron,
con esa risa que delata un secreto,
se sonrojaron,
no pude evitar sacar pecho
por lo que lograron mis manos.
Quise atrapar mi último sueño,
cuando creí alcanzarlo me di cuenta,
no tenía manos,
ni piernas,
yo era la serpiente.
Las flores volvieron a quemar en mi pecho.
La luna aulló como una sirena.
El chirriar de las ruedas del tranvía cuando frena.
El gigante algunas veces llora.
las acaricié con mi mano,
sonrieron,
algunas rieron,
con esa risa que delata un secreto,
se sonrojaron,
no pude evitar sacar pecho
por lo que lograron mis manos.
Quise atrapar mi último sueño,
cuando creí alcanzarlo me di cuenta,
no tenía manos,
ni piernas,
yo era la serpiente.
Las flores volvieron a quemar en mi pecho.
La luna aulló como una sirena.
El chirriar de las ruedas del tranvía cuando frena.
El gigante algunas veces llora.
No hay comentarios:
Publicar un comentario