Lo sé, aquel día desperté muerto,
el mar traía carroña de la lejanía
y me levanté sin honor ni gloria,
sin tripas y con los dedos grasientos,
marché sin saber a donde,
peregrino del frío,
creí hallar la paz,
llevé flores a su tumba,
dejé que el olvido devorara mis recuerdos,
fue entonces cuando perdí la palabra,
y me dieron diez mil bofetadas en la cara,
tratando de hacerme resucitar,
fue entonces cuando comprendí la soledad.
A veces acallas y eso me inquieta de tal manera...
Olvido la dulzura del momento,
prendo en llamas como una mala bestia,
no sé qué cuento es ése de la rama del olivo,
sólo sé que estoy solo en el frío y aún tal,
todo es fuego, la palabra es fuego,
el agua es fuego y sin ti...
Seguramente todo ardería en el infinito,
entonces es cuando tiene sentido la espiral,
cierro la ventana, entro en calor,
entonces es cuando te veo llorar,
el fuego se apaga y mi persona ya no es tal,
olvido la palabra,
endichado en el silencio de la próxima tormenta.
el mar traía carroña de la lejanía
y me levanté sin honor ni gloria,
sin tripas y con los dedos grasientos,
marché sin saber a donde,
peregrino del frío,
creí hallar la paz,
llevé flores a su tumba,
dejé que el olvido devorara mis recuerdos,
fue entonces cuando perdí la palabra,
y me dieron diez mil bofetadas en la cara,
tratando de hacerme resucitar,
fue entonces cuando comprendí la soledad.
A veces acallas y eso me inquieta de tal manera...
Olvido la dulzura del momento,
prendo en llamas como una mala bestia,
no sé qué cuento es ése de la rama del olivo,
sólo sé que estoy solo en el frío y aún tal,
todo es fuego, la palabra es fuego,
el agua es fuego y sin ti...
Seguramente todo ardería en el infinito,
entonces es cuando tiene sentido la espiral,
cierro la ventana, entro en calor,
entonces es cuando te veo llorar,
el fuego se apaga y mi persona ya no es tal,
olvido la palabra,
endichado en el silencio de la próxima tormenta.
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