Si creyera que la autodestrucción es el único camino,
¿me seguirías?
Yo a ti sí.
Hemos conocido múltiples infiernos,
incólumes de todos ellos
seguimos en éste,
mancillados por los putrefactos,
ignorados y olvidados,
veneno de serpiente
escupen en nuestra mente,
miramos con cara de cordero degollado
a uno y otro lado,
como queriendo parecer inteligentes,
vemos que nos roban,
que nos mienten,
que nos roban,
que nos mienten,
parecemos seres inertes
atrapados en la espiral,
cada cual en su allá,
como un heptaedro cayendo de canto,
demasiada mala suerte,
perdidos
nos acurrucamos en la canción,
recordamos ritmos prohibidos,
flautas mágicas,
sangre, sudor y lágrimas,
una última bala de cañón.
¿me seguirías?
Yo a ti sí.
Hemos conocido múltiples infiernos,
incólumes de todos ellos
seguimos en éste,
mancillados por los putrefactos,
ignorados y olvidados,
veneno de serpiente
escupen en nuestra mente,
miramos con cara de cordero degollado
a uno y otro lado,
como queriendo parecer inteligentes,
vemos que nos roban,
que nos mienten,
que nos roban,
que nos mienten,
parecemos seres inertes
atrapados en la espiral,
cada cual en su allá,
como un heptaedro cayendo de canto,
demasiada mala suerte,
perdidos
nos acurrucamos en la canción,
recordamos ritmos prohibidos,
flautas mágicas,
sangre, sudor y lágrimas,
una última bala de cañón.
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