El grajo volaba bajo,
las luces se apagaron,
el claro de luna brillaba,
llegó el duque y su caravana,
trompeta,
coge la escopeta
los perros y la mosca,
la caza de la zorra,
colilla,
botella vacía,
la garganta sangra palabras,
en la habitación de al lado chirría una cama.
Me levanto,
con los ojos escarchados
de la tristeza del último sueño,
para quemarme en el fuego,
para cantar contigo, o sin ti, un último fado,
para oír como derramas esa lágrima,
para recordar los huesos rotos,
para ver el grito del loco,
sentir contigo, o sin ti, esa lástima,
apagarme poco a poco como una colilla en el cenicero,
quedar sólo de mí lo que deje el viento.
las luces se apagaron,
el claro de luna brillaba,
llegó el duque y su caravana,
trompeta,
coge la escopeta
los perros y la mosca,
la caza de la zorra,
colilla,
botella vacía,
la garganta sangra palabras,
en la habitación de al lado chirría una cama.
Me levanto,
con los ojos escarchados
de la tristeza del último sueño,
para quemarme en el fuego,
para cantar contigo, o sin ti, un último fado,
para oír como derramas esa lágrima,
para recordar los huesos rotos,
para ver el grito del loco,
sentir contigo, o sin ti, esa lástima,
apagarme poco a poco como una colilla en el cenicero,
quedar sólo de mí lo que deje el viento.
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