domingo, 30 de junio de 2019

Perros de presa
con largas cadenas
ladran en la verja.

Te escondes tras ellos
mientras marchitas,
secando tus sueños,
viviendo una mentira.

Y te sigue doliendo
ay, el alma,
cada mañana
cuando despiertas...

Tiras de anfeta
y estás preparada
para tu jornada,
empieza la carrera.

Te asusta el Sol,
con un poco de coca
alivias tu dolor,
entre las sombras,
te sientes viva,
después lloras,
no resucitas
a base de drogas.

Y te sigue doliendo
ay, el alma,
cada mañana
cuando despiertas...

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