Quizá necesite un respiro,
vivir alejado de la realidad
otra vez,
asaltar el templo de la rima,
olvidar el ritmo,
ser la luna a la que aulles.
No hay rabia
ni odio
tampoco amor
todavía así os quiero.
No soy un rondador nocturno,
no quiero carne,
sólo almas
pero no las busco.
Ella me miró,
me extrañó,
pero insistió,
así pues sonreí,
luego estrechó mi mano con firmeza,
era una mujer de inusitada belleza
y quise morir ahí,
seguramente no nos volvamos a ver jamás,
pero ese momento nunca se me olvidará.
vivir alejado de la realidad
otra vez,
asaltar el templo de la rima,
olvidar el ritmo,
ser la luna a la que aulles.
No hay rabia
ni odio
tampoco amor
todavía así os quiero.
No soy un rondador nocturno,
no quiero carne,
sólo almas
pero no las busco.
Ella me miró,
me extrañó,
pero insistió,
así pues sonreí,
luego estrechó mi mano con firmeza,
era una mujer de inusitada belleza
y quise morir ahí,
seguramente no nos volvamos a ver jamás,
pero ese momento nunca se me olvidará.
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